No hay dinero para las nóminas de los funcionarios

19 Jul

No se trata de castigar a un sector de privilegiados, ni de equiparar las condiciones de los funcionarios a los de los trabajadores de la empresa privada. La cuestión, a juicio de don Cristóbal Montoro, es bien sencilla: “no hay dinero para pagar las nóminas de los empleados públicos“.

Para llegar hasta aquí, hemos tenido que seguir un largo camino: todo un ejercicio de pedagogía por parte del ejecutivo. Estos son algunos de los momentos más significativos:

Se nos dijo, en primer lugar, que  aquellos a los que se les reducía el sueldo y se les obligaba a trabajar más horas, no eran “trabajadores normales”: eran “funcionarios”. Teniendo claro este punto, toda bajada salarial, cualquier recorte en sus derechos laborales debería ser entendido como un acto de estricta justicia para con el resto de la ciudadanía. Aplausos.

En segundo lugar, había que poner fin a sus “privilegios” (nunca a sus derechos), dado que dichos privilegios comportan un coste demasiado alto para el Estado y para la viabilidad de los servicios públicos. Es decir: si la sanidad y la educación públicas (entre otras cosas) peligran, no es por esta patética Europa, la crisis, Merkel y los Mercados, ni siquiera por esa panda de gobernantes ineptos y corruptos, a los que les encanta salir en la foto y pavonearse ante sus nietos mostrándoles aeropuertos sin aviones. Si peligran los servicios públicos es por culpa de sus trabajadores.

Teniendo claro todo esto, pasemos a hablar de la “esencia del funcionariado”: entre “periódicos” y “cafelitos”.

Fue el señor Beteta el que meses atrás ofreció un argumento fundamental de tipo pedagógico: “los funcionarios deben olvidarse del cafelito y de leer el períodico” (olvidando la importancia de estar informado y los efectos benéficos que aporta el café para la prevención del cáncer). Reconozco que lo de “cafelito” (y no café) me llegó al alma: pura pedagogía para con la ciudadanía. Hay, por tanto, que meter en vereda a los funcionarios (vigilarlos, controlarlos, aumentar su jornada laboral…), no para que sean más productivos, sino para que simplemente trabajen algo. De aquí a obligar a los funcionarios a pedir públicamente perdón, por el hecho de ser funcionarios, sólo hay un paso (al tiempo).

Pues bien, tras esta larga y apasionante aventura pedagógica, el ministro Montoro nos dice que no hay dinero para pagar las nóminas de los empleados públicos, con lo que parece que ésta, y no otra, parece ser la cuestión. Y añade un comentario realmente sorprendente, al dirigirse a los chivos expiatorios del momento (los funcionarios).

“Ellos saben mejor que nadie que no hay dinero en las arcas públicas y que su sueldo depende de los impuestos y son los primeros que en su predicamento, en su conducta y en su trabajo de cada día están dispuesto a sacar a España adelante”

Por arte de magia los funcionarios han pasado a ser (desde ayer mismo, 18 de julio del 2012) gente responsable, trabajadora y comprometida con la tarea de sacar a España de la crisis.

Pero mucho más sorprendente es, si cabe, que nos venga el señor Montoro con la cantinela de que “no hay dinero”, sobre todo si tenemos en cuenta que en marzo de este mismo año el señor Rajoy dijo exactamente lo mismo: “no hay dinero para atender al pago de los servicios públicos“. Por aquel entonces se trataba de “explicar” a la ciudadanía el hachazo de 20.000 millones contra la sanidad y la educación públicas (lo de “dame argo… ” o “soy pobre de pedir“, les da resultado a nuestros políticos). Milagrosamente, días después sí había dinero para rescatar a Bankia (más de 20.000 millones).

“No hay dinero”, es lo que nos dice hoy Montoro. Mañana vendrá quien nos recuerde que sí lo hay, sólo que no es para sanidad, educación, dependencia, becas, matrículas universitarias… Para todo esto ya saben: “cafelitos”.

———————————————————————————————

Indispensable: ver artículo de elplural.com (“En defensa de los funcionarios”), en el que se relatan los argumentos que los poderosos “Think-Thamk” neocon o ultraliberales están lanzando en la sociedad española, para desmantelar todos los servicios públicos, utilizando como diana a los funcionarios.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: