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Los 40 grandes éxitos del Gobierno.

14 Ene

Frente al listado elaborado por el Gobierno del PP sobre los 40 grandes éxitos de su gestión, ahí van otros 40 (estos últimos, sobre sus grandes intervenciones mediáticas).

top40

Recogido de “archipielagomachango.com“.

Juan Rosell: “Hay que acabar con esa batalla entre lo público y lo privado”

28 May

Con estas palabras el presidente de la CEOE se despachaba a gusto con la sanidad y la educación (“públicas“, lógicamente), en el II Foro de Economía de El Mundo de Castilla y León celebrado hoy en Valladolid.

“Hay que evaluar los resultados de las grandes inversiones realizadas por la administración pública en sanidad y educación” (nos decía), no sólo porque “se ha gastado por encima de nuestras posibilidades“, sino porque dichas inversiones “no han dado resultados objetivos“. Como ejemplo de mala gestión sanitaria no se le ha ocurrido otra cosa que señalar el alto coste que supone la atención de “pacientes crónicos” (prueba clara e inequívoca de que la sanidad pública es ineficaz, cara e insostenible).

En relación a la educación, más de lo mismo: “habría que plantearse si  con esa ingente cantidad de dinero que dedicamos, estamos sacando resultados“.

Ante este panorama la solución pasaría, según el presidente, por una “industrialización de la sanidad y de la educación”, en una clara apuesta por la rentabilidad de las mismas y, ya de paso, “acabar con esa batalla entre lo público y lo privado.

Siendo de “letras” como soy, no puedo menos de sorprenderme ante manifestaciones de este tipo (algo de lo que, de paso, me alegro). Me sorprende la frescura con la que se mercantilizan derechos básicos. Me sobrecoge el desparpajo con el que se destierra del debate sobre la sanidad, todo aquello que tenga que ver con la “salud”, creando en su lugar un marco ilusorio y artificial, desde el que las únicas cuestiones relevantes y lícitas son aquellas que versan sobre la rentabilidad, el beneficio económico o los famosos “resultados”

¿A alguien se le escapa que los pacientes crónicos no son rentables? A las empresas dedicadas al negocio de la salud está claro que no; de  otro modo no se entendería la práctica de derivar sistemáticamente a los pacientes graves y/o crónicos a la sanidad pública ¿Será entonces que los ciudadanos aspiramos a convertirnos en “pacientes crónicos”? Si así fuera, sería lícito plantearse (como en su día hizo la viceconsejera de Asistencia Sanitaria madrileña, Patricia Flores) “si tiene sentido que un enfermo crónico viva gratis del sistema” Entonces, ¿qué hacemos con los enfermos no-rentables? (esta pregunta va dirigida al Señor Gallardón).

¿Desde cuándo la educación y la salud deben ser accesibles a los ciudadanos en función del resultado? ¿Qué “resultados” deben ser considerados realmente como tales y cómo  han de ser “evaluados” (qué criterios han de tenerse en cuenta)? ¿Desde cuándo la sanidad es un negocio (lo siento: esta pregunta es muy fácil de responder) y por qué ha de serlo?

Dejemos tanta pregunta a un lado y vayamos a las soluciones. El presidente de la CEOE lo tiene claro: hay que “industrializar la sanidad y la educación y acabar con la batalla entre lo público y lo privado“. Personalmente, creo que el sentido de estas afirmaciones queda mucho más claro si invertimos el orden de las mismas, con lo que la cosa quedaría más o menos así: hay que “acabar con la batalla entre lo público y lo privado, industrializando la sanidad y la educación“.

Para que no haya “conflicto” alguno entre lo público y lo privado, para que los servicios públicos no compitan deslealmente con la gran empresa, eliminemos toda asimetría existente actualmente entre ambos. Hagamos de los servicios públicos “empresas” eficientes, solventes y rentables. Para ello, dejemos la salud y la igualdad de oportunidades (educación) en manos de ávidos emprendedores, comprometidos en la obtención de “resultados”. Convirtamos lo que es de todos en empresas (privadas). Que sean éstas las que decidan qué criterios deben regular el acceso de los ciudadanos (clientes) a los derechos básicos, así como la amplitud de los mismos. Desterremos, de paso, el término “público” y busquemos fórmulas  innovadoras para superar la dualidad. No hablemos de “privatización”, sino de “titularidad”, “gestión”, “co-gestión”, “indi-gestión”, “externalización”…, dejando bien claro que buscamos el ahorro, la eficiencia, la calidad de los servicios, la excelencia…

Junto a esta noticia, la Cadena Ser nos adelantaba hoy un proyecto del Ministerio de Fomento por valor de 3.000 millones, de cara a nacionalizar las autopistas ruinosas de nuestro país. Grandes empresas que, incapaces de encontrar rentabilidad, eficiencia y “resultados” en su gestión, se ponen bajo el amparo de lo público, con el fin de ser rescatadas por el Estado.

No sé si es también a esto a lo que se refiere el señor Rosell, cuando propugna con vehemencia “acabar con la dualidad público-privado“. Es posible que la superación de la asimetría pase (una vez más) por privatizar los beneficios y hacer públicas las pérdidas.

Para unos, una de tantas contradicciones y cuentos neoliberales. Para otros, un ejercicio de imaginación y creatividad empresarial (y de responsabilidad política).

“Todo es total y absolutamente falso, salvo alguna cosa que se ha publicado” (Rajoy y Merkel)

5 Feb

¿Cómo puede ser TODO “total y absolutamente” FALSO y no serlo alguna de las PARTES de ese TODO?

¿Acaso Rajoy no sabe de la existencia del principio lógico de NO-CONTRADICCIÓN (aquel que dice que “no es posible afirmar y negar algo, al mismo tiempo y bajo el mismo aspecto, sin entrar en contradicción”)?

¿Es que Rajoy no ha tenido una “infancia como dios manda” (razón por la que se ha perdido las explicaciones de Epi y Blas sobre  el “todo” y la “parte”)?

¡Qué simpático, don Cristóbal Montoro!. Los hombres de negro no vendrán.

10 Jun

¡Qué simpatía la don Cristóbal! Con qué sencillez y claridad habla. “Los hombres de negro no van a venir a España”.

Se agradece que, ante el temor de una intervención (rescate) de la economía española, un dirigente político se dirija a los medios en un lenguaje cercano y asequible, esbozando además una amplia sonrisa llena de autocomplacencia y profunda seguridad.

España (añade el ministro) no es rescatable. No necesita esto. Lo que se necesita es más Europa, más mecanismos“.

Claro está: hay gente un pelín más exigente (bastante rara, por cierto) que espera de  un ministro algo más que sonrisas y bromas. Para tal público don Cristóbal regaló un argumento realmente convincente: “ Los acreedores no quieren que España caiga, porque lo que quieren es cobrar“.

No cabe duda de que don Cristóbal es un hábil intérprete de la no siempre clara y diáfana voluntad de los mercados y que nadie mejor que él para indicarnos los “deberes” que hemos de realizar, a fin de volver a la senda de prosperidad y crecimiento… ¡AMÉN!.

La pena es que, tan sólo cuatro días después de sus declaraciones en Onda Cero, España ha sido “rescatada”. Para que nos entendamos:  

  • Los hombres de negro, aquellos que no iban a venir, “ya están aquí”. 
  • España, más conocida por la “no rescatable”,  la que “no necesitaba” una medida de este tipo, “ha sido rescatada”.
  • Sobra decir que los acreedores no quieren que España caiga: quieren  literalmente que “se hunda”.

Que me disculpe el Gobierno, por utilizar expresiones tan “desagradables” y carentes de “tacto”. Reconozco que,en un momento de debilidad me he dejado llevar por el tono con el que  la  prensa internacional habla hoy de la medida.

No cabe duda de que los términos oficiales utilizados por  el “ex” de Lehman Brothers  en su comparecencia de ayer (“ayuda a la banca”, “respaldo europeo”, “crédito en condiciones extremamente favorables”…),  gozan de un mayor predicamento dentro de las fronteras de nuestro país y que éste no es el momento de lanzar “mensajes equívocos” al Mercado.

Como pueden ver, yo también he hecho mis deberes y me he aprendido los contenidos de esa lección magistral de lengua, impartida desde hace meses por nuestro Gobierno . Lo mismo que Rajoy, quien tras afirmar ayer que “había hecho los deberes“, ha marchado hoy a ver un partidillo de fútbol.

Seguro que algún mal pensado, olvidando los deberes del jefe del ejecutivo, critica su presencia en la Eurocopa, justamente el mismo día que los “hombres de negro” llegan a nuestro país.

¡Qué le vamos a hacer: una cosa es que Rajoy “haga las cosas como dios manda” y otra bien distinta es que, como dios, pueda estar en todos los lugares al mismo tiempo. Descanse en paz.

Lenguaje del siglo XXI.

28 Abr

Excelente recurso el diccionario por entregas que nos ofrece Jose A. Pérez en su blog “mi mesa cojea“.

En unos momentos como los actuales, en los que la deformación de la realidad parece un imperativo irrenunciable en manos de nuestros políticos, la perversión del lenguaje se ofrece como el instrumento más indicado para tal fin.

No basta con aplicar recortes, suprimir derechos, bajar salarios, demonizar lo público para posteriormente privatizarlo… Es necesario inventar nuevos términos o cambiar de significado a los ya existentes, con el fin de ayudarnos a entender la realidad.

Ahí va un ejemplo de todo ello, lleno de ingenio e ironía. Tan sólo una pequeña muestra

Deslocalizar:
Acto patriótico que realiza una empresa para una patria diferente a la suya.
Inmigración:
Conjunto de personas baratas usadas por el sistema capitalista para mantener el nivel de crecimiento económico
Hipoteca:
Medida de control social, desarrollada de forma natural por el capitalismo, cuyo objeto es anular cualquier atisbo de revolución desde su fase embrionaria.
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(Sigue leyendo)