Tag Archives: Alienación

La migrante alienada

13 Oct

13/10/2017

La alienación es, ante todo, una estrategia inconsciente de supervivencia en el marco de un entorno que nos recuerda permanentemente que no formamos parte del proyecto europeo.

 En ese marco de asimilación reprochamos el que otras personas migrantes no encajen en el proyecto europeo, al que asignamos un valor de ideal o meta. 

El mejor ejemplo de esta alienación quedó reflejado tras los ataques terroristas de Barcelona el 17 de agosto, cuando las redes sociales se llenaron de comentarios de personas migrantes exigiendo la expulsión inmediata de los musulmanes del territorio español.

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Los peligrosos valores del neoliberalismo – Nueva Revolución

17 Jul

17/7/2017, Rafael Silva en Nueva revolución.

Una buena introducción acerca de qué es el neoliberalismo y los valores que defiende, valores como el consumismo, la competitividad, el individualismo, el heteropatriarcado, el culto al rico y a la riqueza, la legitimación de la desigualdad…

Desprecio de clase | lamarea.com

30 Jun

http://www.lamarea.com/2017/06/30/desprecio-clase-2/

Miya Tokumitsu y el “mito del amor al trabajo”

2 Feb

2/1/2017

Entrevista a Miya Tokumitsu en CTXT, en la que desgrana el mito del amor al trabajo. Ahí va un adelanto del artículo:

Los mitos tienen un propósito social. ¿Qué papel juega este en nuestra cultura?

El propósito, parafraseando a Kathi Weeks, es hacer que los trabajadores acepten su propia explotación y precariedad. La clave del ‘trabaja en aquello que amas’, es el énfasis en el tú. Si el trabajo produce frustración o dificultad, es tu culpa, y no se debe a las leyes laborales o al mercado de trabajo injusto. Al convertir cada frustración es un problema personal, la respuesta es la autosuperación en lugar de la acción colectiva o política.

 

El destino de los sindicatos y de la clase media unidos por la Gran Recesión

11 Abr

Fragmento del libro de Joaquín Estefanía (“Estos años bárbaros”), en el que el autor conecta el deterioro de las clases medias durante la Gran Recesión (la “Gran Estafa”, según algunos), con la progresiva desaparición de la escena político-social de los sindicatos, debido entre otros factores a la campaña de acoso y derribo a la que han sido sometidos por parte de los medios neoliberales.

estos años barbarosEl resultado la progresiva desaparición de las clases medias en favor del “precariado”, con la consiguiente profundización en la escisión social (la alienación social de la que hablaba Marx).

A medida que el porcentaje de trabajadores sindicados (afiliados a un sindicato) disminuye también empeora la suerte de la clase media (…) Cuando los sindicatos son fuertes pueden garantizar que a los trabajadores se les paguen salarios justos, que reciban la formación que necesitan para ascender a las clases medias y para que se les tenga en cuenta en los procesos de decisión de las empresas. Los sindicatos también fomentan la participación política entre todos los ciudadanos y ayudan a los asalariados a conseguir políticas públicas que apoyen a las clases medias como, por ejemplo, la existencia y subida del salario mínimo interprofesional.

¿Cuántas veces se ha escuchado, en ese entorno de miserabilización, que los jóvenes no pueden encontrar trabajo por culpa de los privilegios de los trabajadores fijos o de los sindicatos que sólo se preocupan de los intereses de estos?

(…) Como consecuencia de las características de la Gran Recesión (2008…) ha aparecido entre nosotros un mundo del “no trabajo”. Pertenecen a él los exempleados que perdieron su empleo, los jóvenes que lo buscan por primera vez y no lo encuentran, las mujeres que, aun no siendo tan jóvenes, lo intentan por dificultades familiares… Son personas, en muchos casos desesperadas, que no saben dónde acudir, y por ello, eprecariadon cada vez más ocasiones, no se encuentran ya entre los parados registrados sino en el colectivo de “desanimados”. También forman parte de este mundo del “no trabajo” muchos “casi ocupados”, estadísticamente con empleo pero excluidos psicológicamente por las condiciones mínimas de ese “casi puesto de trabajo”, y los “trabajadores móviles”, que viven en el purgatorio entre un puesto de trabajo perdido y otro que no encontrarán fácilmente, mucho menos si pretenden unas condiciones salariales y contractuales más o menos similares a las que tenían.

En este contexto de precarización permanente y escala social descendente, las centrales sindicales y los trabajadores permanentes que quedan se convierten, a los ojos de los anteriores, en defensores de los derechos adquiridos. De privilegios. En cabezas de turco. ¿Cuántas veces se ha escuchado, en ese entorno de miserabilización, que los jóvenes no pueden encontrar trabajo por culpa de los privilegios de los trabajadores fijos o de los sindicatos que sólo se preocupan de los intereses de estos? Para evitarlo, se demanda el recorte de los derechos de los instalados en una cierta normalidad con el objeto de conseguir unos cuantos puestos de trabajo más”

ESTEFANÍA, J., Estos años bárbaros, Galaxia Gutenberg, S. L., Barcelona 2015, pp. 140-141.

Disney da una clase magistral explicando la desigualdad

7 Abr

21/3/2016

“Ariel Dorfman, en su libro ‘Para leer al Pato Donald’ desgrana los argumentos con los que concluye que el universo Disney ayuda -y mucho- al sustento del sistema capitalista, transmitiendo sus mensajes y valores en todos los niveles sin plantear perspectivas alternativas. También se ha relacionado a las películas del gigante de animación con la sociedad heteropatriarcal y la perpetuación de roles de género machistas”

Pablo Iglesias: “La corrupción como forma de gobierno”

25 Sep

25/9/2015

Fragmento del libro de Pablo Iglesias, “Disputar la democracia. Política para tiempos de crisis“, sobre los numerosos intentos por convertir la corrupción en un mal radicado en la naturaleza humana y, en consecuencia, en algo perfectamente generalizable a cualquier profesión. Frente a este tratamiento falaz (y bastante benévolo) de la corrupción, solo cabe resituarla en el lugar que la corresponde: el de las reglas de juego político actualmente vigentes.

Éste es el fragmento.

Alan Greenspan recurrió en su momento al pesimismo antropológico para explicar la corrupción: para el antiguo presidente de la Reserva Federal estaría en la “naturaleza humana“. Los partidos políticos del turno español no van tan lejos y suelen sostener que la corrupción en la política es equivalente a la de cualquier profesión; puede haber algunas manzanas podridas cpablo iglesias disputar la democraciaomo en todas partes, pero la gran mayoría de los políticos son gente honrada. 

Atribuir la corrupción a la naturaleza humana o compararla con la falta de honestidad individual en el ejercicio de una profesión resulta tan falaz como comparar el presupuesto de una familia que no llega a fin de mes con la hacienda pública, para justificar los recortes sociales. Una familia no puede perseguir el fraude fiscal, ni emitir bonos de deuda, ni aumentar
la progresividad del sistema impositivo. Y del mismo modo, la corrupción no tiene que ver tanto con la ética individual como con las reglas de funcionamiento de la política. Esos intentos de “despolitizar” la corrupción (Slavoj Zizek apunta, muy inteligentemente, que la “despolitización” es una operación ideológica crucial) recuerdan esos argumentos que pretenden definir el fascismo como una patología mental antes que como fenómeno histórico social y político
“.

Iglesias, P., Disputar la democracia. Política para tiempos de crisis, AKAL Pensamiento crítico, Madrid, p. 153.

5/10/2015.

Ampliación: García-Margallo y la falacia naturalista