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Homofobia e Islam: Daniel Ahmed

4 Jul

4/6/2016

Visibilizar que las personas musulmanas gays, lesbianas, trans, bisexuales y con identidades sexuales y de género no normativas existen y se organizan. Es uno de los objetivos de la red Nasij, palabra que significa tejido en árabe. Este colectivo, surgido en Barcelona, quiere descomponer la mirada que enlaza homofobia e islam de manera inequívoca y explicar que hay realidades diversas como las que albergan las mezquitas inclusivas que, entre otras cosas, casan a musulmanes homosexuales.

A esta red pertenece el educador social y licenciado en Periodismo Daniel Ahmed, que es también activista queer musulmán en el ámbito de la diversidad sexual y de género en el islam. Queer entendido como el rechazo a aquellos discursos que clasifican por género u orientación sexual por considerar que las etiquetas limitan la diversidad. Actualmente realiza una investigación sobre activismo queer musulmán en la Europa contemporánea en la Universidad Autónoma de Madrid y sostiene que no hay una ideología machista y homófoba inherente a su religión. Y es que hablar con él, es desarticular prejuicios.

 ¿Es homófobo el islam?

Hablar en términos de homofobia en relación al islam, o cualquier otra tradición espiritual es etnocéntrico, esencialista y homogeneizador. Ignora que la LGTBIQ+fobia (lesbianas, gays, trans, bisexuales, intersexuales, queers etc.) es un fenómeno transversal a todas las culturas y obvia que estamos haciendo referencia, al hablar del islam, a una espiritualidad extremadamente diversa que abarca más de 1.700 millones de personas repartidas en todos los continentes.

En este sentido, podremos hablar de sistemas políticos, leyes, gobiernos o personas concretas machistas u homófobas. La etiqueta islámica, como la católica o la budista, no añade ninguna información sobre las experiencias o la situación social y jurídica de las personas LGTBIQ+ que viven en países de mayoría musulmana, sean estas musulmanas o no, ni tampoco de las personas musulmanas LGTBIQ+ en países donde el islam es minoritario.

¿Hay muchos países de mayoría musulmana que condenan las relaciones entre personas del mismo sexo?

La creencia extendida de que la mayoría de los países que condenan la homosexualidad son países de mayoría musulmana es una concepción errónea e islamófoba. Según los últimos datos de ILGA (Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersexuales), de los 75 países que condenan las prácticas sexuales entre personas del mismo sexo en la actualidad, 26 son de mayoría musulmana y solo en 5 de ellos se condenan dichas prácticas con la pena de muerte.

Los 49 países restantes son de mayoría cristiana, hinduista o budista y excepcionalmente se oye hablar de ellos. Asimismo, no podemos olvidar que gran parte de las normativas de condena de dichas prácticas tienen su origen en la colonización y la implantación de leyes que provenían de una Europa sumida en una rigidísima moral victoriana en lo que a la sexualidad se refiere.

¿Qué ocurrió en este sentido con la colonización?

La vivencia de este tipo de prácticas y también su consideración social y jurídica no ha sido lineal a lo largo de la historia. Existen toda una serie de evidencias históricas que dejan patente una actitud mucho más laxa respecto a la diversidad sexual y de género en los países de mayoría musulmana hasta la llegada de la colonización.

Esta identificación casi inequívoca que se suele hacer del islam y la homofobia, ¿cómo afecta a los propios musulmanes?

Las afirmaciones del tipo “en los países musulmanes te matan por ser gay”, no solo muestran un desconocimiento y una inexactitud respecto a la situación legal del colectivo en los países de mayoría musulmana, sino que ignora toda una serie de cuestiones que es necesario plantear. ¿Es el islam la categoría definitoria detrás de estas leyes? ¿A quién afectan? ¿La población de dichos países comulga con dichas leyes? ¿Es el islam el que criminaliza dichas prácticas o determinadas leyes, dictaminadas por determinados gobiernos amparándose en determinadas tradiciones espirituales o religiosas?

Además este tipo de calificaciones invisibilizan las estrategias de activismo y resistencia de las personas musulmanas LGBTIQ+ que se están llevando a cabo desde las últimas décadas para fomentar un cambio social respecto a la consideración de las minorías sexuales y de género y para conseguir un marco legal de protección de las mismas.

¿Cuáles son los prejuicios más comunes sobre el islam en relación a la identidad sexual y de género?

Principalmente la presunción de la existencia de una ideología retrógrada, anacrónica, machista y LGBTIQ+fóbica inherente a los postulados del islam y, en consecuencia, extrapolable al resto de la población musulmana. Dicha presunción se articula en torno a dos premisas: la inexistencia de disidencias sexuales y de género en la historia de la civilización Árabo-Islámica y la de que los únicos países en los que se criminalizan las relaciones entre personas del mismo sexo son los de mayoría musulmana.

La red Nasij afirma que las interpretaciones que se han hecho del Corán son misóginas y machistas. ¿Cómo se desarticularían?

Las interpretaciones son patriarcales en tanto que fueron llevadas a cabo por hombres pertenecientes a una época y cultura muy específicas. La manera de desarticular dichas interpretaciones, tal y como se está haciendo desde el movimiento queer musulmán o el feminismo islámico, es realizar una interpretación de El Corán, los hádices y la jurisprudencia clásica en clave de género. Es decir, realizada por aquellos sujetos invisibilizados a lo largo de la historia por motivos de diversidad sexual y de género.

¿Son estas interpretaciones las que condenan la homosexualidad?

No existe ningún versículo en El Corán que condene explícitamente la homosexualidad. La condena de las prácticas sexuales entre personas del mismo sexo en el islam, pero también en otras tradiciones como el judaísmo y el cristianismo, surge de una interpretación tendenciosa y descontextualizada de los textos sagrados de dichas espiritualidades. La consideración del islam en tanto que la tradición espiritual LGBTIQ+fóbica por excelencia es un fenómeno moderno y responde a los intereses del discurso islamófobo actual. De hecho, hasta principios del s. XX, el mundo Árabo-Islámico era censurado por “occidente” por su excesiva tolerancia con la diversidad sexual y de género.

Las etiquetas de ‘islamismo’ y ‘ataque terrorista’ llenaban los titulares de los medios tras el atentado de Orlando. ¿Se dejaron por el camino la homofobia?

Los datos hablan por sí mismos. Más allá del discurso islamófobo oficialista de los medios de comunicación masivos, existe una resistencia explícita a tratar los problemas de fondo inherentes a este tipo de violencias: machismo, misoginia, patriarcado, racismo, xenofobia, legislaciones LGBTIQ+fóbicas, intereses de la industria armamentística…

Respecto a Omar Mateen [el asesino] era hijo de inmigrantes afganos pero nació y creció en Estados Unidos. Según sus propios familiares y miembros de su comunidad no sabía prácticamente nada sobre el islam. Tenía problemas con el alcohol y fue denunciado por su esposa por violencia machista. Estaba obsesionado con las armas y la autoridad. Era racista y tenía una especial fijación con las personas negras y latinas.

La realidad del colectivo LGTBIQ+ en Orlando también hay que nombrarla. Hasta 1971 las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo eran consideradas delito grave, y siguió considerándose falta hasta 2003. Esta ley, aunque ya no se aplica, continúa apareciendo en los textos legislativos. 
La adopción para personas LGBTIQ+ era ilegal hasta el año pasado y, a día de hoy, no se les permite donar sangre. Desde 2012 ha habido 998 tiroteos masivos en Estados Unidos, todos ellos perpetrados por hombres, en su mayoría blancos y heterosexuales. Solo dos de ellos eran musulmanes.

Se llama ‘pinkwashing’ a las diversas estrategias de instrumentalización de los discursos LGTB. ¿Fue algo que ocurrió con el atentado de Orlando?

Una clara estrategia de pinkwashing tras el ataque de Orlando fue la llevada a cabo por parte del Departamento de Policía de Nueva York. [Pinkwashing es un término que se usa con frecuencia para referirse a Israel, que se presenta como un país pro derechos LGTB, de modo que este colectivo se siente identificado con las políticas estatales islamófobas que al mismo tiempo vulneran otros derechos como los de la población palestina].

Los comunicados oficiales de repulsa y la posterior campaña que mostraba una flota de coches patrulla con imágenes de arco iris y el lema “Pride Equality Peace” (Orgullo, Igualdad, Paz) evidencian la intención del NYPD de desmarcarse de cualquier nexo con Omar Mateen, quien había posado orgulloso en las redes sociales con camisetas de dicho cuerpo de policía.

Los únicos objetivos detrás de esta campaña  eran dejar claro que la NYDP no tenía nada que ver con Omar y aprovechar la coyuntura para ganarse la simpatía de la comunidad LGBTIQ+ “mainstream”. Un simple lavado de cara por parte de un cuerpo famoso por sus actuaciones racistas, xenófobas y  homófobas. 

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Micromachismos en el programa “MaterChef”

8 May

8/5/2016. Tomado de elpaís.

Ver vídeo a partir del minuto 1:30.

Un libro de texto de bachillerato culpa del paro a mujeres e inmigrantes

2 May

28/4/2016. En clara línea con la doctrina neoliberal, el libro de economía de la Editorial Almadraba dirigido a los alumnos de 1º de Bachillerato, culpa del aumento del paro a la incorporación de la mujer al mundo laboral, así como a la llegada de inmigrantes, a la existencia de un salario mínimo y al papel de los inmigrantes.

No es la primera vez que los adalides de la “libertad” (neoliberales) ponen sus ojos en la mujer para establecer ciertas conexiones entre  su incorporación al mercado laboral y el aumento del paro. Años atrás lo hizo el “prestigioso” laboratorio de ideas del PP: FAES. Por aquel entonces (2013) Elisa Chuliá, profesora de la UNED, participó en un “Cuaderno de Pensamiento Político” de las FAES, en el que sostenía que la emancipación de la mujer, los ancianos y los estudiantes ponían en peligro el Estado del Bienestar.

Personalmente, este tipo de pronunciamientos (dejando a un lado la enorme carga ideológica que conllevan) me sabe un pelín a tautología. Es algo así como pretender culpar a los trabajadores de la existencia del paro o  responsabilizar de la corrupción existente en el PP a todos aquellos ciudadanos que les confían su voto  (dado que si nadie votara al PP acabaríamos con los casos de corrupción de dicho partido -casos, entiéndase bien, siempre “puntuales” y aislados-)

Los obispos contra la “Ley de Transexualidad” y los “maestros de la sospecha”

10 Abr

30/3/2016

La Iglesia vuelve a atacar. Los obispos de Getafe y Alcalá de Henares, Joaquín María López de Andújar y Juan Antonio Reig, respectivamente, han tachado de un “hecho grave” la aprobación de la ley madrileña para la plena integración de los transexuales,

Ambos obispos, junto con el obispo auxiliar de Getafe, José Rico, han hecho este pronunciamiento a través de unas reflexiones pastorales remitidas a los medios de comunicación después de que el pleno de la Asamblea de Madrid aprobase con la abstención del PP y los votos a favor de PSOE-M, Podemos y Ciudadanos la pasada semana una ley que busca la “plena integración social de las personas transexuales” (Aquí puedes encontrar el texto íntegro de la carta).

La ley es el resultado de una visión atomizada de la realidad (perseguida por el poder), un verdadero proyecto de ingeniería social

Según los obispos, “sería un error metodológico considerar el contenido de esta ley como algo separado del proyecto de ingeniería social que se viene propiciando en España y globalmente”. Y continúa diciendo “todos tendemos a mirar la realidad atomizadamente -y así se procura que suceda desde el poder-, como si unas cosas no tuvieran relación con otras, como si todo fuera casual, como si el mal no estuviese organizado“. Es aquí donde los obispos nos dan las claves para entender el trasfondo de esta ley, ayudándonos a armar las “piezas del puzle”:

“Injusticia social (con la síntesis del marxismo y el liberalismo), ecología idolátrica y fragmentada, anticoncepción, esterilización, aborto, “amor romántico”, divorcio, “amor libre”, técnicas de reproducción asistida, ‘pornificación’ de las relaciones personales y de la cultura, sexualidad sin verdad, usurpación deliberada de la filiación natural de los niños, manipulación hormonal/amputación y extirpación de órganos sanos/reasignación de la identidad personal, eutanasia y suicidio asistido, manipulación de embriones, “poliamor”, realidad virtual sustitutiva, etc., son sólo una parte de los escalones, programados, científica y sistemáticamente, en orden a la deconstrucción de la “identidad-misión”, querida por Dios para el ser humano: en su unidad sustancial cuerpo-espíritu, en la diferencia varón-mujer, en la llamada a la comunión con el prójimo y en la vocación a adorar y amar, sobre todas las cosas, a la Santísima Trinidad”.

La ideología de género y los maestros de la sospecha (Marx, Nietzsche y Freud) . 

Dicho esto, los obispos nos invitan a profundizar en las claves ideológicas y filosóficas que sustentan toda esta maquinaria maléfica: la ideología de género y la omnipresencia de los maestros de la sospecha.

“la ideología de género que, con pretensiones científicas, supone un rechazo total de la teología de la creación y de la redención. En la base de esta ideología está la diferencia pretendida entre sexo y género, de tal manera que el primero es considerado pura biología y el otro, un “constructo cultural y social”. Inspirada en la filosofía constructivista, la ideología de género pretende la “deconstrucción” del género asignado por la cultura y la sociedad. El resto, la biología del cuerpo humano, es confiada a la libertad individual creadora y a la técnica”.

“Para comprender bien esta pretensión es necesario remontarnos a los llamados maestros de la sospecha (Nietzsche, Marx y Freud), comprender la llamada revolución sexual en sus diferentes entradas y lo que ha supuesto la dictadura del relativismo. En el fondo, se trata de un proceso de deconstrucción de la civilización cristiana y de la entronización del relativismo cultural. Lo nuevo que ya despunta en esta ley es un cóctel o mezcla del marxismo freudiano y del liberalismo individualista que nos quiere conducir, en definitiva, a lo que recientemente se ha venido en llamar tecno-nihilismo. Se trata de la sumisión de las personas por un poder totalitario que, en nombre de la libertad, pretende abolir cualquier norma moral que impida el imperio de la libertad absoluta de la técnica”

Homofobia en las aulas 2013 (Informe de COGAM)

11 Mar

COGAM ha publicado recientemente el resultado de su estudio acerca de la homofobia en las aulas. Se trata de la investigación más amplia y completa hasta la fecha sobre homofobia y bifobia escolar y ha sido realizada por voluntarios y voluntarias del Grupo de Educación de COGAM durante el curso escolar 2012/2013 en 37 centros educativos de la Comunidad de Madrid.

homofobia en las aulas 2013Según los datos que aparecen en el informe, el 90% de los alumnos de institutos públicos de la Comunidad de Madrid (nueve de cada diez)  sienten que hay rechazo hacia lesbianas, gais, transexuales y bisexuales (LGTB) en las aulas de Secundaria. Entre el alumnado que se define como no heterosexual, con edades comprendidas entre los 12 y 17 años, el 80% oculta su orientación sexual en clase por miedo al rechazo. “Salir del armario” incrementa el nivel de exposición al acoso escolar homofóbico: uno de cada diez estudiantes que han revelado su orientación sexual, sufre agresiones físicas homofóbicas en su centro educativo -tres veces más que entre quienes deciden mantenerla oculta -.

Del total de 5.272 alumnas y alumnos encuestados, sólo un 24% cree que lo contaría en su clase si fuera lesbiana, gay o bisexual, mientras un 32% no lo haría y un 44% no lo sabe. Y es que casi 1 de cada 4 (el 21,5%) cree que sufriría rechazo si saliera del armario y sólo el 15,5% considera que recibiría el apoyo del resto de la clase; el 63% no sabe qué esperar.

El alumnado de origen extranjero tiene mayores expectativas de rechazo y mayores prejuicios. Sin embargo, no tienen un comportamiento más homófobo que el de sus compañeros con padres españoles, aunque su nivel de victimización sí que es mayor, al unirse factores como la xenofobia y el racismo.

En cuanto a la actitud del profesorado, el 42% del alumnado encuestado opina que el profesorado muestra una “preocupante pasividad” ante comportamientos homófobos en el aula, percepción que llega a un abultado 53% entre el alumnado LGB.

Se han analizado de forma combinada hasta siete dimensiones o variables de la homofobia: prejuicios, comportamiento homófobo, rechazo familiar, discriminación en el IES, rechazo por los compañeros, falta de intervención del profesorado y agresiones físicasUn 90,27% del alumnado LGB y del que prefiere no revelar su orientación sexual percibe rechazo hacia la homosexualidad o bisexualidad en, al menos, una de estas siete dimensiones, y el 42% en al menos tres; y la percepción por parte del alumnado heterosexual es casi idéntica.

Estos son algunos de los datos presentes en el estudio Homofobia en las aulas: ¿Educamos en la diversidad?, presentado en la sede de COGAM el 5 de marzo en un encuentro moderado por el periodista Fernando Olmeda.

El coordinador de la investigación, Ekaitz López Amurrio, afirma que “no podemos abandonar a los menores LGB a su suerte, pues la homofobia que perciben como modelo en su hogar convierte en víctimas a los alumnos LGB (o a los que lo parecen). Es necesario contrarrestar esa influencia responsabilizando a toda la comunidad educativa sobre la necesidad de incorporar la educación en la diversidad sexual y de género a través de programas y unidades específicas complementados con acciones transversales, como el uso de un lenguaje inclusivo o el recurso a referentes LGTB en el aula”.

En este sentido, la presidenta de COGAM,  Esperanza Montero, ha indicado que la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, debe afrontar el problema mediante protocolos específicos y la formación suficiente al profesorado”.

Documentos: dossier informativo / Informe completo

¿Homofobia en los institutos? Profesores, padres y alumnos…

4 May

Recojo aquí un artículo publicado en “eldiario.es” sobre la homofobia presente en los institutos de educación secundaria. Dos alumnos de 3º de Secundaria de un instituto de Daimiel investigan en su propio centro la homofobia tanto entre alumnos como entre profesores. Los resultados los recogen en el blog “armariosenlasaulas“.

Utiliza el alias de Pseudosafo y es una mujer de 20 años. Las palabras que vienen a continuación forman parte de su experiencia al hacer pública su orientación sexual en su etapa en el instituto: “Estuve cerca de cuatro años aguantando insultos de personas que ni conocía y que no me conocían, solo sabían que era lesbiana y se dedicaban a recordármelo todo el rato de forma muy despectiva. En ocasiones me amenazaban con pegarme, me empujaban y me ponían zancadillas”. Ella estudió en el IES Ojos del Guadiana, en Daimiel, Ciudad Real. Y es en este mismo centro en el que dos alumnos actuales, Iván Prado y Rodrigo Rodríguez, han decidido hacer un estudio sobre la homofobia en las aulas.

Su investigación tiene forma de web y, lo que podría no haber sido más que un trabajo escolar motivado por la participación en un concurso, se está convirtiendo en un documento importante en cuanto a la visión desde dentro y no desde fuera y la viralidad de este tipo de aproximación en otros institutos. Para ponerlo en pie, estos alumnos de 3º de la ESO realizaron un cuestionario con preguntas a alumnos acerca de cómo fue la confesión de su sexualidad, si han sufrido acoso o insultos en el centro escolar, si alguien salió en su defensa o si se han confiado a los profesores. Y a estos últimos se les ha preguntado, al tratarse de homosexuales, si tienen libertad para admitir abiertamente su opción sexual, si se trata el tema de la homosexualidad en sus clases, si piensan que hay homofobia también hacia el profesorado y si algo ha cambiado desde que ellos fueron al instituto en su adolescencia.

El estudio no sólo contempla el acoso y la discriminación entre alumnos sino también entre profesores y entre profesores y alumnos en ambas direcciones. Además de las entrevistas –hechas tanto a homosexuales como a heterosexuales–, se han realizado encuestas y se han recogido experiencias mediante la web.

De las encuestas, trasciende el dato de que un 69% de los alumnos ha presenciado alguna vez una agresión debido a la discriminación hacia alguna compañera lesbiana o gay, transexual o bisexual. También, más de la mitad de los encuestados ha escuchado o leído insultos. A la pregunta “¿crees que en los institutos es fácil o difícil salir del armario?“, la respuesta más contestada es “es difícil porque hay compañeros muy intolerantes“, muy seguida de cerca por “es difícil porque no sabes si tus amigos van a respaldarte o no“.

Iván y Rodrigo conocían bien la realidad de su instituto y no les han sorprendido del todo los resultados. “Gran parte me las esperaba aunque sí que ha habido cosas chocantes” explica Rodrigo, “como que me parece mucha gente la que afirma haber presenciado alguna agresión física leve o grave. También me sorprendió que mucha gente afirme saber que muchos compañeros ocultan su homosexualidad por miedo a esas agresiones, porque eso no se habla luego entre nosotros”.

A Iván le ha llamado la ha llamado la atención un detalle importante: “El hecho de que tanto en las encuestas como en las entrevistas ninguna de las personas homosexuales dijeron su nombre, ni alumnos ni profesores, y siempre preguntaban lo primero si iba a salir su nombre o no. Pensaba que al tenerlo reconocido y sentirse bien con ellos mismos darían el nombre real, por eso fue una sorpresa. También me causó mucha impresión que los votos de la encuesta fueran tan variados y distintos, y no pensé que las personas que se consideraban homófobas respondieran abiertamente que lo son, aunque solo sea un uno por ciento”.

Sara Madour es la profesora –”¡un 10 de profe!” exclama Iván– que les ha orientado, animado y ayudado a sacar el proyecto adelante. Del resultado final, Sara está “muy contenta” por diversos motivos pero, ante todo, porque los autores “son dos chicos cuya salida del armario no fue especialmente fácil y que yo seguí de cerca desde el principio. El que hayan sido capaces de convertir esa mala experiencia en objeto de estudio me parece realmente emocionante. Verlos trabajar este tema sin esconderse es algo realmente grande, porque están en 3º ESO y no son conscientes, afortunadamente, tal vez, de lo que ha costado que eso pueda pasar”.

Además de todo lo que han aprendido desde una perspectiva académica, Iván valora haber aprendido “a nivel emocional” el poder “ayudar a otras personas con el proyecto enfocándolo desde las experiencias personales y a la vez a aprender de la gente y sus experiencias”. Han creado un contexto donde compartir un tema muy sensible que aún hoy sigue siendo difícil de tratar.

Como ejemplo, los alumnos solicitaron que, para poder llegar a una mayor cantidad de alumnos, el Departamento de Orientación encargara a los tutores que estos repartieran los cuestionarios a sus alumnos, lo cual fue denegado. “Era de esperar” explica la profesora. “Los alumnos se sorprendieron mucho, pero si conoces los entresijos de un instituto, sabes que hay mucho miedo a los padres, especialmente en lo relacionado con la sexualidad. El hecho de que en mi centro no haya jornadas de orientación o prevención de enfermedades de transmisión sexual es otra muestra clara de ello. Los padres son el ‘coco’ y no hay que molestarles, incluso si eso supone no avanzar en términos de mejora de la convivencia, como en este caso. Sin embargo, sí que tenemos una jornada informativa con un miembro del Ejército, y a nadie se le ocurre pensar que pueda venir un padre antibelicista hecho una furia a pedirte explicaciones”.

“Nos molestó mucho que no quisieran pasar nuestra encuesta” explican en la web, lo cual les permitió un cambio de enfoque: “Si teníamos que pasar la entrevista online, podíamos abrirla a alumnos de otros centros y así tener una visión más global”. Es más, la profesora les explicó que en lugar de verlo como un problema, lo hicieran “parte del trabajo”, el que hubiera pasado eso ya les daba pistas de que el tema “no está en absoluto normalizado”.

Gracias a esta inesperada oportunidad, los objetivos, más allá del concurso o el trabajo, han cambiado para estas dos personas. “Viendo lo lejos que está llegando y sabiendo que estamos ayudando a personas que están bastante lejos de nosotros, mi objetivo es seguir con el proyecto, seguir ayudando, y que la gente siga ayudándonos a completarlo” admite Iván. “Siempre suelo decir que me gustaría que la gente comprendiera que los homosexuales no son personas raras –dice Rodrigo– que son como cualquiera pero con una condición sexual diferente, y eso es lo que nos gustaría conseguir, un mundo sin tanta homofobia porque nadie se merece ser criticado o juzgado y menos aún por su forma de sentir. Querría seguir con el proyecto para poder ayudar a gente que se encuentre en situaciones difíciles, para que no vayan por la vía fácil, el suicidio, ya que he leído que ha habido muchos casos de suicidios de adolescente por sufrir un acoso continuo por su condición sexual”.

Tras recoger la documentación e interpretarla, Rodrigo e Iván han redactado una serie de propuestas, seis recomendaciones para combatir la homofobia en su instituto, pero que podría aplicarse a otros. Que los insultos o agresiones por razones de orientación sexual sean tipificados como falta muy grave, que se fomente el lenguaje inclusivo –”hemos analizado mil veces “Juan y María se casan”, pero nunca hemos analizado “María y Alicia se casan”– y que el centro asuma de alguna manera como propio este estudio, incluyéndolo en las tutorías y enlazándolo desde la portada de la web del instituto.

Puedes entrar en la web “armariosenlasaulas” y conocer a los creadores del proyecto, acceder a las entrevistas realizadas y participar en la encuesta.