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Mitos sobre Israel a 70 años de la Nakba palestina

20 May

16/5/2018

CTXT

El Estado de Israel celebra cada 14 de mayo el aniversario de su fundación. Para el pueblo palestino, se cumplen 70 años de la Nakba (Catástrofe), un éxodo masivo de más de un millón de refugiados, cuyos hijos y nietas son parte de la diáspora palestina, hoy integrada por más de cinco millones de personas en el mundo

La ‘Catástrofe’

En diciembre de 1947, los palestinos eran más dos tercios del total de la población, mientras que los judíos eran una minoría. Del total de la tierra cultivada, la mayor parte pertenecía a la población nativa y sólo un 5,8% estaba en manos de colonos judíos. La mayoría de los judíos estaban concentrados en tres ciudades (Haifa, Tel Aviv y Jerusalén) pero su presencia en el resto de las regiones era ínfima. Aún así, la resolución de la ONU le otorgó al nuevo Estado judío el 56% del territorio. Como señala Waled Khalidi, esto fue una llamada para ocupar el resto de las tierras, para lo cual había que expulsar a la población local. En el relato de los colonizadores, la resistencia palestina a la invasión se transformó en una agresión. Las operaciones militares de los ocupantes se narraron como una “legítima autodefensa”.

Pappé afirma que la Nakba fue un plan sistemático de limpieza étnica mediante la ocupación, destrucción de aldeas y expulsión de la población con el objetivo de “desarabizar” los territorios.

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Eurovisión en Gaza | ctxt.es

19 May

19/5/2018

 

La masacre de Gaza llena de sangre la inauguración de la embajada de EEUU en Jerusalén

15 May

15/5/2018

Por su parte Estados Unidos defendió este martes en la ONU que la violencia de este lunes en la frontera de Gaza no tiene ninguna conexión con el traslado de su embajada a Jerusalén y defendió la respuesta dada por Israel a las protestas. La representante estadounidense ante Naciones Unidas, Nikki Haleyculpó de todo lo ocurrido a Hamás y consideró que Israel ha demostrado mucha “contención” en su reacción. “¿Quién entre nosotros aceptaría este tipo de actividad en su frontera? Ningún país en esta sala actuaría con más contención que Israel“, dijo.

Contrasta la postura de EEUU con la defendida por la ONU, según la cual Israel mata de una forma que “parece indiscriminada”

“Parece que cualquiera puede ser asesinado o herido; mujeres, niños, reporteros, personal de primeros auxilios, si se acercan a más de 700 metros de la valla. Dispararon a un amputado doble, ¿que amenaza es un amputado?”, afirmó el portavoz en Ginebra de la Oficina, Rupert Colville.

Parece bastante claro que se está matando de forma indiscriminada”, precisó Colville. “El uso de la fuerza letal debe ser el último recurso, no el primero y debe responder a una amenaza a la vida. El intento de saltar o dañar una valla, o lanzar cocteles molotov no es claramente una amenaza de muerte”, subrayó el portavoz, que puntualizó que el hecho de que no había “amenaza real de muerte” contra el Ejército israelí se demuestra en el hecho de que solo un soldado israelí resultó herido leve. “La comparación de cifras habla por si sola”

Según datos de la Oficina de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA), 58 personas murieron este lunes como consecuencia de la represión israelí contra las protestas palestinas en Gaza. Una cifra que el Ministerio de Salud palestino ha elevado a 60, entre los que hay ocho menores de edad. De los más de 2.700 heridos ─entre los que hay 225 menores─, la mitad fue por impactos de bala o metralla.

“Ayer fue el día más violento desde la guerra de 2014”, ha denunciado Unicef. Entonces, perdieron la vida más de 2.000 palestinos en 50 días durante la operación israelí militar Margen Protector. Ahora, desde que comenzaran las protestas de la denominada Marcha del Retorno el pasado 30 de marzo han muerto 109 palestinos y más de 12.000 han resultado heridos, la mitad de ellos por munición real.

Los palestinos conmemoran este martes la Nakba (Catástrofe) que supuso para ellos el nacimiento del Estado de Israel el 14 de mayo de 1948, con una huelga general y un día de duelo por los fallecidos de ayer en medio de la inauguración de la embajada de EEUU en Jerusalén. Se esperan nuevas protestas y enfrentamientos con las fuerzas israelíes en Gaza y Cisjordania.

Colville recordó que el alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al Hussein, ha definido lo que ocurre en Gaza como “muertes ilegales” porque el la Franja es un territorio ocupado por Israel, y es una violación de la cuarta Convención de Ginebra, el tratado que rige la actuación en zonas de conflicto. Al mismo tiempo, Colville definió la situación en Gaza como de “pesadilla” dada la falta de camas de hospitales y de personal para tratarlos y denunció que “Israel una vez más no ha dejado salir de la Franja a palestinos heridos para obtener tratamiento en otro lugar”.

El portavoz de la Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), Jens Laerke, confirmó que Israel sigue “controlando” la salida desde Gaza y que la situación sanitaria es “una tragedia” dada la falta de capacidad para atender a “cientos de heridos” y que se están quedando sin materiales esenciales y se quedarán sin carburante en menos de una semana.

Tarik Jasarevic, portavoz de la Organización Mundial de la Salud (OMS), añadió que la capacidad de reacción de los hospitales de Gaza está en mínimos desde hace una década a causa del bloqueo israelí a la franja, y que una de cada cinco medicinas esenciales se han agotado y se necesitan urgentemente tanto antibióticos para tratar a los heridos como tratamientos para el cánce

Protestas en Palestina: Los soldados israelíes han herido de bala a más de 250 menores en las protestas de Gaza – Público

11 May

11/5/2018

 

http://m.publico.es/internacional/2043447/los-soldados-israelies-han-herido-de-bala-a-mas-de-250-menores-en-las-protestas-de-gaza

Ofensiva en Gaza: Resumen del Año 2014 con EL PAÍS

10 Oct

10/10/2016

Ofensiva en Gaza 2014: Resumen de la Operación margen protector (fuente: El País)

El verano de 2014 no fue el del descanso, la calma y la frivolidad, sino el del dolor y la muerte. El verano de Gaza. La franja palestina fue sometida durante 51 días a la más dura ofensiva militar por parte de Israel desde que en 2005 fueran desalojados de la zona los últimos colonos judíos. La Operación Margen Protector dejó 2.205 muertos palestinos durante los bombardeos y la incursión terrestre, de los que 1.563 eran civiles, de ellos 538 menores de edad, según datos de la OCHA (Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios en los Territorios Palestinos Ocupados). En el lado israelí, los cohetes de las milicias y el fuego de mortero acabaron con 71 vidas, seis civiles.
El detonante de la andanada fue una llamarada de violencia a la que se echaron toneladas de gasolina en menos de un mes. El 12 de junio, tres jóvenes estudiantes judíos (Gilad Shaer y Naftalí Frenkel, ambos de 16 años, y Eyal Yifrach, de 19) fueron secuestrados y asesinados en Guzh Etzion, uno de los nudos de colonias más importantes de Cisjordania, cuando hacían autostop. Israel acusó a Hamás de estar tras el crimen, aunque los islamistas lo negaron. Fueron atacadas las casas de los dos principales sospechosos en Hebrón –en septiembre morirían en un ataque israelí, tras meses desaparecidos- y se iniciaron redadas masivas por Cisjordania y el este de Jerusalén que dejaron cerca de 600 detenidos.

Las detenciones provocaron manifestaciones y protestas a pedradas y cócteles molotov, repelidas con cargas de las fuerzas israelíes que, sólo en los meses de verano, dejaron 40 muertos. Y también llevaron a Hamás a lanzar más cohetes que de costumbre contra territorio israelí. Comenzó entonces el bucle clásico de ataque y réplica a los dos lados de la frontera, que desembocó en una devastadora campaña contra Gaza que se inició el 7 de julio. Naciones Unidas contabilizó más de 500.000 civiles refugiados en la franja, porque 113.500 casas resultaron dañadas por los ataques de Israel, que superaron los 5.200. El mayor desplazamiento registrado en la franja desde 1948. Las bombas acabaron con la red de agua y de electricidad, ya de por sí deficiente por el bloqueo de siete años que Israel impone sobre la zona, desde que Hamás se hizo con el poder, y dejó los hospitales sin medicamentos esenciales.

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La comunidad internacional exigía una tregua definitiva porque Gaza afrontaba un “abismo humanitario”, pero las partes en conflicto sólo se concedían, y a duras penas, horas sueltas de paz. En la franja se usaban para buscar bienes bajo los escombros y algo de comida, para ir a un centro médico sin fuego. En Israel, cinco millones de ciudadanos, los que llegaron a estar en el radio de acción de los cohetes, descansaban de la dinámica de sirena, carrera y refugio. Hasta Tel Aviv y hasta el norte, a Haifa, llegaron los proyectiles esta vez. Israel insistía en que no aflojaría el puño hasta que no cesara el flujo de cohetes y hasta que no destruyera los túneles de Hamás que cruzaban bajo la frontera para introducir a sus milicianos en suelo israelí. Más de 30 fueron neutralizados en la campaña. Los islamistas llegaron a perder más de mil milicianos y el 30% de su arsenal, especialmente el de largo alcance. Debilitado por el fin de los Hermanos Musulmanes en Egipto, de los que nació, Hamás se veía vencedor por sostener el pulso a Israel. El Gobierno de Benjamín Netanyahu, primer ministro israelí, se dio por contento con los “logros cosechados”. Así llegó la tregua, el 26 de septiembre, un acuerdo indefinido. Al mes, las partes debían reunirse en El Cairo para analizar los términos del acuerdo, que debía suavizar el cerco de Gaza permitiendo la entrada de ayuda humanitaria y material de construcción con la apertura de los pasos fronterizos y ampliando la zona de pesca, entre otras medidas, hoy no implementadas. No ha vuelto a haber contactos.

100.000 personas siguen sin casa en Gaza, el 72% de la población sufre inseguridad alimentaria, 450.000 palestinos carecen de un suministro estable de agua y siguen sin arreglar 75 hospitales y clínicas y 279 escuelas (incluyendo las seis de la ONU atacadas, en tres de las cuales murieron no menos de 35 personas). Los 4.275 millones de euros prometidos por los donantes internacionales en septiembre pasado no llegan aún. Tampoco hay aún condena alguna por los supuestos crímenes de guerra cometidos por Israel y las milicias. La ONU ha nombrado una comisión que en marzo debe entregar sus conclusiones. Amnistía Internacional y Human Right Watch dan por hecho que existieron. Culpan sobre todo a Israel de una “cruel indiferencia” por la vida de los civiles en Gaza.

¿Por qué es imposible que prospere un proceso de paz entre Israel y Palestina?

10 May

Artículo de opinión recogido de eldiario.es el 9/5/2014, escrito por Aitor Hernández Carr y Ferran Izquierdo Brichs y que lleva por título “Israel y Palestina: un proceso de paz ficticio“. Muy interesante de cara a entender el porqué de 20 años de fracaso y a diseñar los pasos que se han de dar para alcanzar un escenario de negociación real.

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“Han transcurrido ya casi más de 20 años desde que se iniciara el llamado proceso de paz o de negociaciones entre israelíes y palestinos. El “proceso de paz” ha tenido una importante falta de credibilidad desde sus inicios y se ha dado por muerto en repetidas ocasiones, la última hace ya un mes. A continuación apuntamos algunos elementos que pueden ayudar a comprender el significado y las consecuencias del fracaso del proceso de paz.

1. Los medios de comunicación y los políticos implicados nunca mencionan lo más importante respecto al llamado proceso de paz: nunca ha sido una realidad. Nunca ha habido negociaciones reales entre israelíes y palestinos, de la misma forma que nunca ha habido y nunca habrá negociaciones entre el fuerte y el débil. En cualquier tipo de conflicto, desde el nivel personal hasta el nivel internacional, si hay una parte mucho más fuerte que otra, el fuerte nunca negociará con el débil, por la simple razón de que no necesita hacerlo. Y ha habido muy pocos conflictos en la historia con tanta diferencia de poder como el que enfrenta a israelíes y palestinos. Israel ocupa militarmente, coloniza de forma inexorable y ha creado un sistema de apartheid basado en la discriminación racial. La realidad sobre el terreno es que Israel rige sobre la vida de los millones de palestinos que viven entre el Mediterráneo y el río Jordán e incrementa ininterrumpidamente su acumulación de tierras y recursos pertenecientes a los palestinos. El poder y la capacidad de negociación de los palestinos es ínfima.

2. Entonces, si no hay negociaciones entre israelíes y palestinos, ¿quién está negociando con quién? Las negociaciones se producen a tres niveles distintos: en primer lugar, se produce una primera negociación entre distintas élites políticas, económicas y militares israelíes. En la sociedad israelí hay unos sectores que ganan mucho capital y poder gracias a la tensión y la inseguridad que genera el conflicto (los ejemplos más evidentes son los sectores militares y de producción de armamento, y también los partidos coloniales y ultranacionalistas como el Likud). Pero también hay élites que pierden a consecuencia del conflicto, como las empresas de la economía civil, o los políticos que defienden una visión más moderada del sionismo. Según la evolución del conflicto, la inversión, el presupuesto y los votos van en una dirección u otra, con lo que hay algunas élites israelíes muy interesadas en mantener la tensión mientras que otras quieren disminuirla. La negociación permanente entre estos dos grupos tiene efectos en las políticas sobre los territorios ocupados palestinos (evolución del muro del apartheid, de la creación de colonias, de la represión sobre los palestinos…). En segundo lugar, se produce la negociación entre los gobiernos israelíes y Washington. En este sentido, el ministro de defensa israelí afirmaba en conversaciones privadas con periodistas y responsables políticos, filtradas a la prensa, que los palestinos en realidad no participaban en las negociaciones, y que éstas se producen entre Estados Unidos e Israel. En estas negociaciones, paradójicamente, la parte fuerte es el Gobierno israelí, gracias a la influencia que tiene el lobby proisraelí sobre los políticos norteamericanos. Finalmente, el producto de estas dos negociaciones se presenta como un ultimátum a los palestinos: o lo aceptas o diremos que no estás interesado en la paz. Tal y como señalaba recientemente el historiador israelí Zeev Sternhell, hasta el momento las negociaciones de paz han sido más bien un intento de “certificar por escrito la rendición absoluta de los palestinos” más que un intento de encontrar una solución justa para todos los habitantes de ese territorio. Hace falta un cambio de paradigma en el enfoque de las negociaciones de paz.

3. En la reciente ronda de negociaciones esta situación se expresó en que John Kerry no presentó ninguna exigencia de fondo al Gobierno israelí, a pesar de que al final reconoció que el fracaso era responsabilidad del Gobierno de Netanyahu. En palabras de John Kerry: “Israel se negó a liberar a los prisioneros palestinos pactados y se anunció la construcción de 700 nuevas unidades en Jerusalén Este y, poof… ése fue el momento”. Sin embargo, sí presentó a Abu Mazen la nueva exigencia, entre otras, de que reconociera a Israel como un Estado judío, lo que es totalmente inaceptable para la totalidad de los palestinos pues supone renunciar al derecho al retorno de los refugiados, y también implica la aceptación de que los palestinos que permanecen en Israel (el 20% de la población israelí) tendrán siempre un estatus de ciudadanos de segunda en sus propias casas.

4. ¿Cómo cambiar la situación y crear las condiciones para una verdadera negociación? La única forma es crear un mayor equilibrio de fuerzas entre quienes deben negociar. En una reciente conferencia a la que asistimos en la universidad de Berkeley (Estados Unidos), Menahem Klein, quien fue asesor del Gobierno israelí en las “negociaciones” de Camp David y Taba en el año 2000, afirmaba que la única forma de avanzar en las negociaciones es con presiones exteriores sobre Israel, y que las élites palestinas (tanto de Fatah como de Hamas) dejen de administrar la ocupación para llamar nuevamente a la resistencia. Para ello, la sociedad palestina deberá ser lo bastante fuerte como para obligar a sus élites a poner el objetivo de la resistencia por delante de la lucha mezquina de la competición por las migajas de poder que deja la ocupación israelí. El momento en que los palestinos han sido más fuertes fue durante la primera Intifada, un ejemplo de resistencia civil masiva y un antecedente de las movilizaciones populares y pacíficas de la primavera árabe. En este sentido, se ha hablado de la posibilidad una tercera Intifada basada en la resistencia no-violenta en el interior y en el boicot desde el exterior. Sin embargo, no parece que el reciente acuerdo entre Fatah y Hamas sea un gran avance en esta dirección, pues no tiene el objetivo de llamar nuevamente a la lucha popular. No obstante, el acuerdo sí es imprescindible para que se puedan producir tanto la resistencia como una negociación mínimamente creíble.

5. Hasta el momento Israel no ha tenido ninguna presión externa real, ni incentivos para modificar el status quo y la dinámica sobre el terreno. Los Estados Unidos, la Unión Europea y la comunidad internacional no plantean a Israel la obligatoriedad de respetar la legalidad internacional y las resoluciones de Naciones Unidas. Al contrario, establecen acuerdos comerciales y de seguridad que no hacen más que reforzar la ocupación-desposesión de la población palestina (ejemplos cercanos de extrema gravedad son la compra de armamento de España a empresas israelíes o los múltiples acuerdos firmados bajo la tutela de la Generalitat de Catalunya).

6. Ante la falta de presión externa, la realidad sobre el terreno avanza inexorable: más tierras confiscadas, más colonias, menor libertad de movimiento para la población palestina, castigo colectivo sobre la población de Gaza, etc. Ante la situación de flagrante y continuada violación de los derechos más fundamentales de la población palestina y la enorme desigualdad sobre el terreno, sólo queda el camino de ejercer una presión externa que nivele la correlación de fuerzas y permita que, en el futuro, se produzcan unas negociaciones de paz mínimamente equilibradas y reales.

7. Para ello, a nivel internacional se ha abierto una nueva perspectiva a través de dos procesos. En primer lugar, la entrada de la Autoridad Nacional Palestina en diferentes organismos internacionales y las posibilidades que abre en cuanto a reclamaciones contra los militares y políticos israelíes por la comisión de crímenes contra la Humanidad y de crímenes de guerra, y contra las permanentes violaciones de los derechos de los palestinos. En segundo lugar, la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel (BDS), inspirada en el movimiento internacional que contribuyó al fin del régimen de Apartheid sudafricano, está dotando a la ciudadanía de unos instrumentos de presión e intervención que no necesitan de la aprobación de los gobiernos occidentales. Todo ello ha de servir para que, finalmente, los representantes del pueblo palestino e israelí negocien de igual a igual la solución que consideren más apropiada conforme a los principios de la legalidad internacional”.